24,8 km.
Estamos ya a las puertas de Antella, en la comarca de la Ribera Alta. Viven en Antella unas 1.600 personas. Su núcleo urbano se encuentra a una altitud de 55 metros sobre el nivel del mar, a pesar de encontrarse a decenas de kilómetros del mismo. Ello no hace si no confirmar que la Ribera es un gran llano de inundación conformado por el arrastre de materiales del Júcar durante siglos.
Antella centra su economía en el cultivo de los cítricos y en el trabajo en la industria y el sector servicios.
Quizá el mayor patrimonio cultural y histórico de Antella sea su “assut”. A su alrededor, para regular las aguas de la Acequia Real del Júcar, descubriremos la casa de las Compuertas (obra del siglo XVIII). Se trata de un pequeño edificio de planta rectangular con tres arcos cegados en las fachadas laterales. Esta construcción sirve de alojamiento a la junta de la Acequia Real para sus reuniones. Respecto a la acequia, es importante remarcar que riega unas 24.500 h. Su construcción fue iniciada gracias al empeño del rey Jaume I, con la idea de hacerla llegar hasta Almussafes. El rey Martí I l’Humà decidió prolongarla hasta el barranco de Catarroja (que es el trazado actual), pero este hecho no se produjo hasta bien avanzado el siglo XVIII. La Acequia Real toma sus aguas del azud de Antella, y después de cruzar y dar servicio de riego a gran cantidad de pueblos de la Ribera Alta y l’Horta Sud, muere en el barranco de Albal y, a través de él, desagua en l’Albufera.
Junto a la población, en una pequeña elevación, se encuentra la ermita del Cristo de la Agonía (1695). Es de modestas proporciones, con poco interés artístico y arquitectónico. El interior tiene una sola nave con bóveda de cañón y dos altares laterales. Otro edificio interesante es la iglesia parroquial de la Purísima (1704), con fachada barroca “aplastada”. El campanario, a un lado, es de planta cuadrada y de cuatro cuerpos, construido en ladrillo. El interior es de estilo barroco, con una sola nave con bóveda de cañón. Posee capillas laterales. En la plaza principal de Antella encontramos la torre señorial de planta cuadrada, de fábrica de ladrillo y mampostería. Ha sido datada de tiempos anteriores a la Reconquista, y, desafortunadamente, se conserva en un estado lamentable.
Nuestro itinerario continúa a la salida de la población desde una rotonda (km 26) donde veremos delante, a la derecha, el camí del Racó que está asfaltado y nos aleja del tráfico que es muy denso en verano, pues viene gente de muchas partes de la comarca a bañarse al azud.