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Ruta en bici con Metrovalencia: el Canal Júcar-Túria (2)

Este itinerario a lo largo del canal Júcar-Túria entre Picassent y Torrent y que prolongamos hasta Picanya, tiene -debido a su escaso kilometraje y a ofrecer un alto grado de seguridad vial respecto al Camí de Torrent a Picassent- interés como conexión no motorizada entre ambas poblaciones.

Aunque se puede hacer sin grandes dificultades en ambos sentidos, recomendamos inicarlo en Picassent para así realizarlo en sentido ligeramente descendente. Tanto en su comienzo como en el final hemos rehuido la línea recta con la intención de recrearnos más en los parajes que hay a las afueras de estas tres poblaciones.

0 km.

El km 0 se encuentra en la estación de Picassent de la línea 1 de Metrovalencia a unos 56 metros de altitud sobre el nivel del mar. Esta población obtiene sus rentas principalmente de la industria y complementariamente del cultivo de cítricos. El núcleo urbano de Picassent a pesar de ser de cierta consideración pues viven en él unas 18.000 personas, mantiene una arquitectura (casas de dos plantas) y una trama urbana bastante bien conservadas que invitan a recorrerlo antes de iniciar la ruta. Para ello nada más sencillo que cruzar las vías y salir por la puerta del edificio de la estación calle abajo, por la calle Nueva, ornada por palmeras y edificios de bella factura.

Tras cruzar la calle Mayor seguiríamos por la de la Peña y giraríamos hacia la izquierda por Campana perdiéndonos por las callejuelas hasta una de sus iglesias y la plaza del Ayuntamiento. Luego volveríamos por la calle del Calvario de nuevo a la estación.

A nivel monumental podríamos destacar la iglesia parroquial de San Cristóbal, construida en 1712 y con su nave principal cubierta con una bóveda de cañón. Atención también a la ermita de Nuestra Señora de Vallivana, edificio construido en 1738. Muestra portada adintelada, un interior bien iluminado y planta trapezoidal con bóveda de cañón y dos capillas laterales. Otros edificios relevantes de Picassent son: la Abadia, la Casa Convent del les Monges Doctrineres, l´Escola d’Adelaida, la casa del Notari, el chalet d’Espí, la casa de l’Algepsera, la casa Longinos, la casa del Marqués, la casa de la família Chanzà, o la casa del Notari Fortuny.

En el caso de que queramos emprender el itinerario directamente, bajados del tren no cruzaremos las vías, ya que debemos seguirlas por donde vinimos, hacia atrás, hacia el norte. Así que volvemos pegados a las vías por donde vinimos y a unos doscientos metros encontraremos la carretera de salida del núcleo urbano.

0,6 km.

Atravesamos por un puente la ronda norte de Picassent Ahora vamos por una zona elevada entre chales, campos de naranjos y algarrobos que domina con la vista la comarca de l´Horta Sud. Es la partida de l’Alter.

2 km.

Descendemos para cruzarnos con el barranco y cañada del Ciscar, y 100 metros más adelante nos desviamos a la izquierda por el camí Carrils.

2,5 km.

Tomado el camí de Carrils, subimos una corta rampa hasta encontrarnos con el canal Júcar-Túria. Desde aquí rodaríamos directos hasta Torrent, pero antes lo cruzaremos para poder ver desde el otro lado una vista panorámica del acueducto que forma el canal en esta zona, y descubrir casas-motor como las de Borrals, de Romero, San Francisco y Masía del Realón.

3,1 km.

Así que seguimos por el camí y un poco más adelante lo dejaremos girando a nuestra derecha. Pasaremos junto a la casa motor de San Francisco y tras una corta bajada (junto a otra de las pertenecientes a la SAT Mas del Realón) y un breve ascenso, cruzaremos de nuevo el canal Júcar-Túria.

4 km.

Cruzado de nuevo el canal, lo seguiremos por nuestra izquierda, por el camino de servicio asfaltado.

Por lo que respecta al canal Júcar-Túria, decir que fue construido en el año 1978. Tiene su origen cerca de la presa de Tous. Desde allí, y prácticamente paralelo a la acequia Real del Júcar, recorre tierras de la Ribera Alta y de l’Horta Sud. Por el camino da servicio de riego a explotaciones agrícolas que antiguamente eran de secano, especialmente en tierras situadas a mayor cota que las de la tradicional acequia Real del Júcar.

A la altura de Picassent aporta aguas a la planta potabilizadora del mismo municipio y, a continuación, con más tramos ya enterrados, descarga aguas en el río Túria, a tan solo unos metros por encima del punto donde la planta potabilizadora de La Presa, en Manises, coge aguas. De esta manera podemos concluir que el conducto del canal tiene dos finalidades: el riego y el abastecimiento de agua a Valencia y a los pueblos del resto de la comarca.

El tramo de ruta que utiliza el camino de servicio del canal tiene cierto encanto, ya que las aguas venidas desde Tous llevan también parte de la fauna y flora que lleva el Júcar en su cauce natural. El lento discurrir de las aguas acompaña nuestro paseo por la pista que va bordeando el canal, y que en una comarca tan densamente poblada como es l’Horta Sud, se ve poco entorpecido por la presencia de automóviles, ya que el acceso a vehículos motorizados particulares está restringido.

5,7 km.

Cruzamos el camino de la Pedrera. A nuestra derecha se encuentra la planta potabilizadora de Picassent. Por lo que respecta a esta instalación, puede resultar de interés comentar que fue inaugurada el año 1980. Las aguas que utiliza provienen del canal Júcar-Túria, que, convenientemente tratadas, cubren, junto con las que se potabilizan en la planta de La Presa en Manises, el servicio de aguas potables de todo el conjunto de la comarca de l’Horta Sud, la ciudad de Valencia y la comarca de l’Horta Nord.

6,2 km.

Comenzamos a pedalear por el término municipal de Torrent. Desde aquí se disfruta de vistas panorámicas de los mosaicos de campos de cítricos. Las panorámicas resultan especialmente agradables desde los alrededores del barranco de l’Albarder.

Estamos a mitad de camino y aprovechamos para unos comentarios sobre la fauna de l’Horta Sud. Siendo una comarca densamente poblada, en ella podemos disfrutar de aquella parte de la fauna europea más flexible a los cambios introducidos por el ser humano en el paisaje. Esta es la comarca por excelencia del mirlo común, ave de hermosísimo canto que es abundantísimo en los campos de naranjos de la comarca y que en invierno es acompañado por sus primos los zorzales común y alirrojo provenientes de centroeuropa y por bandadas de estorninos pintos.

Durante el trayecto es muy probable que os encontréis con la familia de pequeños halconcillos, los cernícalos, que viven sin ir más lejos a las afueras de Picassent o si es verano, con esos pequeños búhos, los mochuelos, que además de ratones buscan insectos a plena luz del día. Los otros depredadores alados de la comarca son los alcaudones común y real (este último desconocido aquí hace unas décadas) y en invierno algún que otro gavilán centroeuropeo que se dedica a perseguir las pequeñas aves de nuestras huertas.

Otro dato interesante es la presencia de garcillas provenientes de la cercana Albufera y la incipiente colonización de la zona por parte de la paloma torcaz que estaba ligada hasta hace una década a las zonas más de interior, de matorral y pinares (cosa que no ocurre en verano con la relativamente abundante tórtola salvaje), y ya muy recientemente esas primeras urracas de la comarca que ya podemos ver en el último tramo de la ruta entre el colegio de El Vedat y Torrent.

6,6 km.

Entramos en la colonia Montehermoso y por la segunda calle a nuestra izquierda siguiendo las marcas blanquiazules de un sendero local, volvemos a tomar la pista del canal, el cual, aquí entra en un corto túnel.

7,9 km.

La pista asfaltada del canal, se une un kilómetro más adelante, a la altura del colegio de El Vedat con la otra carretera.

8,9 km.

Seguimos por el canal hasta el punto en que se sumerge en un profundo túnel que atraviesa parte del Monte Vedat. A lo largo de este último kilómetro de canal y al otro lado, podréis contemplar como los campos de naranjos, almendros y algarrobos han sido totalmente arrasados para convertirse en una nueva urbanización.

Llegamos a un cruce y giramos a la derecha y de nuevo a la derecha casi volviendo sobre nuestros pasos. Desde aquí iremos bajando hacia Torrent, con una amplia vista sobre los naranjales que quedan en la comarca.

10,8 km.

Entramos en Torrent y nos encontramos con una nueva zona urbanizada y con un carril bici que seguiremos a nuestra derecha hasta una rotonda 100 metros más allá. Dejaremos la rotonda en su segunda salida a la derecha, para así poder pasar por debajo de la autovía junto a la vía del metro, y entrar en el casco urbano consolidado de Torrent a la altura de la rotonda del cementerio.

11,8 km.

Desde la rotonda del cementerio cogemos la calle de la derecha que nos acerca hacia l’Hort de Trénor y en el siguiente cruce tenemos dos opciones: 1) Hacia arriba a la izquierda y de nuevo a la derecha pasaremos junto a la puerta de entrada de l’Hort de Trénor y más adelante entraremos en el Torrent primigenio del barrio de la Estación y su torre árabe (desde aquí es fácil encontrar la estación del metro y el desvío de nuestro itinerario). 2) Bajando a la derecha seguiremos el itinerario directo, nos toparemos con las vías de Ferrocarrils de la Generalitat, y remontándolas daremos con el desvío (km 12.5, un poco antes de llegar a la estación a la derecha cruzando el paso a nivel) que a través de las últimas huertas de la partida del Safranar nos llevará hacia Picanya.

Torrent es la capital de l’Horta Sud, encontrándose su núcleo urbano a una altitud de 51 metros sobre el nivel del mar. En la ciudad de Torrent viven aproximadamente unas 75.000 personas, la segunda población en número de habitantes de la provincia, después de la ciudad de Valencia. Esta importante ciudad basa su economía en la industria (calzado, conservas y bronce), los servicios y de manera complementaria en una agricultura (naranjas y hortalizas) en retroceso.

De Torrent cabe destacar como monumento histórico más relevante la torre Árabe. Muestra planta cuadrada y forma prismática. Formó parte del perímetro defensivo de la ciudad de Valencia y no se sabe muy bien su origen (romano o musulmán). Se divide en su interior en varias plantas, y en su exterior, los muros son de considerable espesor. Dos de las plantas de la torre han sido acondicionadas como salas de exposiciones de arte.

No podemos olvidar en Torrent “l’Hort de Trénor”. Se trata de uno de los entornos y uno de los edificios más singulares y de mayor valor arquitectónico y cultural del núcleo urbano de Torrent. El origen de “l’Hort de Trénor” se remonta al año 1596, momento en que el arzobispo de Valencia, Joan de Ribera, autorizó la fundación de un convento en Torrent. El Ayuntamiento cedió unos 44.000 m2 de terreno, que incluían el actual huerto en toda su extensión. Pero, además, tenían parte del huerto y parte de las dehesas, con algarrobos y olivos, muchos de los cuales todavía subsisten en el actual parque.

La desamortización de Mendizábal de 1836 provocó que el convento pasara a manos del Estado, y que se subastaran los terrenos, que pasaron a manos del conde de Montesinos. Posteriormente, las dependencias del convento se han dedicado sucesivamente a casa de beneficencia, casa de la Guardia Civil, y escuelas, hasta que en el año 1889 se instalan los terciarios capuchinos. Años después, los terrenos son adquiridos por la familia Trénor, de los cuales coge el nombre con que es conocido el huerto en la actualidad. En l’Hort de Trénor, además del edificio principal, sede del centro de profesores de Torrent, se puede disfrutar de un bello jardín, en donde destacan plantas alóctonas de origen tropical o exótico, como la araucaria, y también otras mediterráneas como el alcornoque, el palmito o la carrasca. Actualmente, el parque es un lugar de recreo y ocio para la población en general. Además, el huerto constituye un espacio inmejorable para su utilización didáctica. En definitiva, l’Hort de Trénor es un tesoro para la ciudad de Torrent.

También digna de visita es la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Se trata de un gran templo de una sola nave con capillas laterales y bóveda que muestran tramos de crucería. El exterior es sobrio y la torre, cuadrada, posee cinco cuerpos. Por su parte, la iglesia parroquial de San José se inauguró en 1968 y posee una sola nave, siendo un edificio más moderno. Otra iglesia, la parroquia de Monte-Sión, consta de tres naves siendo la central la que posee una bóveda de cañón La nave de la derecha posee cuatro capillas, mientras que la de la izquierda no tiene ninguna. La iglesia original fue arrasada en 1936. La iglesia parroquial de San Luís Beltrán (s. XVIII) posee tres fachadas.

La central es de estilo ecléctico y tiene en su ángulo derecho la torre-campanario de planta hexagonal. También debemos hacer mención de la parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo (en la carretera de Valencia) y el monasterio de Dominicas de la Inmaculada, situado en las afueras de Torrent en zona agrícola e industrial. Está dedicado a noviciado y monasterio de religiosas de clausura. También relevante es la Creu de Pere Mora, localizada a la plaza de l’Església. Esta antigua cruz de término, datada en la primera mitad del siglo XVI, muestra un basamento triangular y una columna renacentista.

Por su parte, el Museo Comarcal de l’Horta Sud, localizado en la calle de la Mare de Déu de l’Olivar, es de visita obligatoria por su valor etnográfico. Allí encontraremos una muestra de las formas arquitectónicas relacionadas con los cultivos tradicionales de la tierra, especialmente de secano.

El museo nos ofrece la visión de rincones que hoy ya han desaparecido de las casas actuales de la comarca. A modo de ejemplo dispone de un establo, un molino de aceite o almazara, el antiguo pozo de la casa de 14 metros de profundidad, un corral pavimentado con piedra, bancos de piedra y pilas de mármol de una cocina reconstruida a la manera tradicional. En conjunto, todas las salas de la casa-museo mantienen un equipamiento tradicional. Es, sin duda, una cita cultural y patrimonial relevante en la comarca de l’Horta Sud.

12,5 km.

Una vez fuera de la población de Torrent, tras cruzar las vías de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, entramos en la partida de Safranar y nos encontramos con una rotonda. En el kilómetro 13,3 nos encontramos con una bifurcación junto a una gran casa motor. Seguimos por la izquierda, pasamos bajo el tendido del AVE y llegamos a otro camino que, por la izquierda, sortea la autovía por el puente que utiliza también el metro. Continuamos por él hasta el mismo punto donde lo tomamos, pero al otro lado de la autovía.

Entramos en el término de Picanya, y vemos sobre el pavimento el anuncio de algo que nos indica que estamos en uno de los municipios a nivel institucional, más avanzados desde el punto de vista de la movilidad sostenible. Son marcas de limitación a 30 kilómetros por hora, algo muy común en gran parte de los municipios de la Europa más desarrollada, donde las calles y zonas 30 hacen más seguros y habitables los barrios de las ciudades.

Seguimos hasta encontrarnos de cara con el cementerio de Picanya. Giro a la izquierda y en pocos centenares de metros Picanya.

Picanya es un municipio de l’Horta Sud que cuenta, aproximadamente, con unos 8.500 habitantes. Aunque mantiene aún una parte de su economía basada en la agricultura, sus principales rentas las consigue de los servicios y la industria —cada vez más importante en estos municipios de l’Horta Sud.

De Picanya destacaremos, entre su patrimonio arquitectónico, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Montserrat. Se trata de un edificio del siglo pasado de modestas proporciones. La fachada es sencilla, lisa, con el campanario a la derecha, de planta cuadrada. El interior del templo se compone por tres naves longitudinales y otra transversal, en forma de crucero. La nave central posee una bóveda de cañón dividida en tres tramos. Por último, destacaremos del presbiterio el retablo en escayola, de estilo renacentista, con la imagen de Nuestra Señora de Montserrat.

También relevantes son los siguientes recursos patrimoniales y arquitectónicos del municipio: Ateneo y casa particular, en la plaza Major, 5 y en la calle de l’Església, 2; conjunto urbano de la calle del Sol; antiguo casino hoy habilitado como Centro Cultural; chales de la estación; diferentes casas de tipología industrial, en la calle Bonavista, 25 y 27; chimenea del motor de Valero; motor de Giner; alquería de Raga; puente viejo y barandas del barranco; y conjunto urbano de la calle del Pilar.

15,4 km.

Cruzamos el paso a nivel y a la izquierda tenemos ya la estación de metro de Picanya.