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Bicivalencia

Ruta en bici con Metrovalencia: de Llíria a RafelBunyol

Este itinerario recorre las estribaciones de la sierra Calderona y es una de los más largos. No obstante, debido a su perfil descendente, es bastante asequible para la práctica del cicloturismo. Comienza en la ciudad de Llíria que debido al rico patrimonio arqueológico que posee, requiere tal vez una visita por sí misma. Después, entre pinares, cultivos de secano y naranjales, se acerca a la sierra Calderona, aunque sin adentrarse demasiado en ella, con el fin de evitar las fuertes rampas que la caracterizan. Finalmente, acaba en los naranjales del l’Horta Nord en Rafelbunyol, no sin antes pasar entre las fortificaciones defensivas de la guerra civil en la loma de Cabeç Bord.

0 km. Estación de Metrovencia

El km 0 se encuentra en la estación de Llíria de la línea L2 de Metrovalencia, desde allí accedemos a su núcleo urbano, localizado a unos 190 metros sobre el nivel del mar. En este municipio de la comarca del Camp de Túria viven poco más de 15.000 habitantes. Su agricultura actual se centra en los productos hortofrutícolas, aunque la mayor parte de sus habitantes trabajan en la industria y en el sector servicios.

Salimos pues de la estación de metro y hacia la izquierda y subiendo nos adentramos en Llíria. Tras subir una fuerte pero corta rampa entramos en la plaza mayor de la población. Aquí, nos encontramos con la iglesia de estilo barroco de l’Assumpció y con Ca la Vila un palacio renacentista del siglo XVI donde está la oficina de turismo donde nos podemos informar del rico patrimonio histórico de esta ciudad: ibero, romano, árabe y cristiano y que no queda lejos, en muchos casos, de la plaza Mayor.

Seguimos a la derecha hasta la plaza de Partidors donde convergen tres calles, y de nuevo siguiendo la dirección obligatoria a la derecha y ahora en ligera bajada nos adentramos en una calle arbolada, la de Sant Vicent Ferrer, que seguiremos hasta el semáforo que da cruce a la antigua carretera 234. Seguimos de frente por la calle arbolada y junto al colegio Francisco Llopis que queda a nuestra derecha nos encontramos con las ruinas romanas del santuario Oracular de Mura datado en el siglo I. Seguimos calle adelante por el barrio que ha crecido entorno al camino que va al paraje de Sant Vicent de Llíria. Es el Pla de L’Arc pues en él nos encontraremos casi de frente con los restos de una pilastra de mármol de 3 m, perteneciente a un arco de triunfo de época romana.

Un poco más adelante, a la salida de la población, en una rotonda presidida por un aerogenerador y junto al cuartel de la Guardia Civil accederemos a una pista-bici.

4,2 km.

La pista-bici acaba al llegar a la ermita de Sant Vicent de Llíria, del siglo XVIII y que se erige junto a un manantial que da lugar a una balsa y unas acequias que riegan la huerta de Llíria. Aquí hay un parque, muy apreciado por los edetanos, donde crecen árboles de gran porte de diferentes especies y donde podemos encontrarnos con alguna que otra ardilla.

Si rebasamos la ermita seguiremos por la carretera y al pasar el bar nos encontraremos con un cartel anunciando la residencia de la tercera edad “Llar de Sant Vicent”. Tomaremos esta carretera a nuestra derecha que no abandonaremos ante la bifurcación siguiente donde un cartel anuncia, a nuestra derecha, la urbanización oasis de Sant Vicent. Seguiremos pues por el de la izquierda que contornea la urbanización y nos toparemos con la valla de una residencia de la tercera edad que luce unos azulejos con el nombre del camino que debemos seguir: camí de la Masía del Capellà. El camino convertido en calle periférica de la urbanización y tras atravesar dos carreteras, pronto se vuelve de tierra y discurre entre los campos de cultivo de secano y de naranjos.

6,9 km.

El camí del Mas del capellà lo dejaremos cuando nos topemos de frente con otro camino de tierra, pero de muy buen firme, que acabará por cortarnos el paso y la mirada puesta sobre la sierra Calderona allá al fondo. Las marcas blancas y amarillas de un sendero de Pequeño Recorrido indican hacia la izquierda en busca de Marines Nuevo y nuestro itinerario se va hacia abajo, a la derecha, en busca de unas pequeñas colinas cubiertas de pinar y que todavía no han sido urbanizadas: el Tos Pelat (ver itinerario 6). Al poco, el camino nos obliga a la izquierda en dirección norte y nos encontramos con un gran algarrobo en un cruce de caminos. De frente en un pilón vemos una x pintada que nos indica que ese no es el camino a seguir así que contorneamos el algarrobo de nuestra derecha y seguimos pues rumbo a las colinas cubiertas de pinar. Nos encontraremos con un camino asfaltado que se hace de tierra a nuestra izquierda y que es por donde debemos seguir.

8,1 km.

Bordeando la colina por el noroeste atravesamos el barranco de Carraixet.

9,7 km.

Debemos seguir sobre este camino (aunque se nos crucen otros de mejor firme) hasta que nos encontremos con una rotonda en la carretera de Olocau a Bétera a la altura de la urbanización del Pla de la Torre. En esta rotonda tomaremos el carril bici que cruza al otro lado de la carretera hacia nuestra derecha y lo dejaremos en la siguiente rotonda nada más cruzado el barranco de Pedralvilla. Ahora seguiremos unos 200 m por la propia carretera dejando a nuestra derecha, separado por unas barreras quitamiedos al carril bici. De esta manera podremos desviarnos a nuestra izquierda por un camino de tierra que preside un gran pino y que nos conduce hacia la masía de la Torre de Porta Coeli.

11,9 km.

Pasamos junto a la masía de la Torre y entramos en el monte de Porta-Coeli perteneciente al Parque Natural de la Calderona. Ascendemos durante un corto tramo a una loma desde donde mirando para atrás divisaremos la torre que da nombre a la masía y allá a lo lejos sobre un monte junto a Llíria, el Real Monasterio de San Miguel. Desde lo alto de la loma seguiremos en ligero descenso la pista principal girando ligeramente hacia la izquierda por lo que rechazaremos cualquier otro camino que se dirija hacia la derecha.

14,5 km.

Al poco nos encontraremos con una pista más grande que nos cortará el paso. La tomamos por nuestra derecha y la seguiremos hasta encontrarnos con la carretera que accede a la cartuja de Porta-Coeli. Frente a nosotros otra carretera que deberemos seguir y que nos llevará a Náquera.

Antes, podéis acercaros a ver la Cartuja pues merece la pena sobre todo si lo hacéis por la pista de tierra que remonta el barranco de Lullén y después el de Potrillos y que se coge allí mismo junto al puente que cruza el pequeño barranco.

Estamos a la entrada de los montes de Porta-Coeli descritos pormenorizadamente por Antonio Llópez Moreno en “Los montes de Porta-Coeli: un paisaje a recuperar” editado por fundación Bancaixa, Premio Bancaixa estudios sobre el Medio Ambiente 1995 y que podéis encontrar en algunas bibliotecas como la de la calle del Hospital de Valencia o los departamentos de geografía o de biología de la Universitat de València. Muy castigados por los incendios y la presión turística, estos montes albergan todavía tesoros como el águila perdicera o el halcón peregrino. Sin embargo, lo que tal vez veáis con más facilidad es al cuervo, al ratonero común, al cernícalo o al águila culebrera que tienen sus territorios por esta parte de la sierra. Por lo demás, el resto de la fauna es muy semejante al que os describimos en los llanos edetanos, con esas aves que dan colorido al verano (abubillas, abejarucos, oropéndolas) o sonoridad al monte como el relincho del pito real o los arrullos monótonos de tórtolas y torcaces.

19,2 km.

El tramo entre Porta-Coeli y Náquera tiene ligeros toboganes topográficos entre un paisaje de pinar y cultivos de frutales de secano que lo hacen muy ameno. Por el desvío a la urbanización La Carrasca, que atravesaremos, llegaremos a Náquera.

21,7 km.

Estamos en el casco urbano de Náquera, situado a 212 m sobre el nivel del mar. Debido a la proximidad a Valencia y a su clima y valores naturales, esta pequeña población antaño de economía rural ha visto crecer su núcleo urbano y sobre todo sus urbanizaciones en el pasado siglo XX. De esta manera su economía en la actualidad está presidida por el sector servicios y de la construcción. Atravesaremos el pueblo siguiendo la carretera a Bétera.

22,1 km.

El fin de población quedará anunciado por un panel a nuestra izquierda y en seguida un carril de desvío a la izquierda y una plaza donde se inicia la carretera a la Font de L’Or. Aquí veremos el restaurante “El Pi” que contornearemos por detrás, pues desde allí es desde donde sale la pequeña carretera, el Camí de la Patá, que debemos coger. Paneles que señalizan las trincheras del Cabeç Bord y el ecoparc nos lo dejaran más claro. La carretera, que lleva apenas tráfico, es más bien descendente pero tiene varios toboganes producidos por los barrancos y pequeñas lomas que se nos atraviesan. Primero el cerro de la Patá seguido del barranco del Oro (donde hay un ecoparque), la loma de Roc y después comenzamos a bajar ya de seguido hasta la urbanización El Corralet que bordeamos por el este.

26,4 km.

En una curva abierta de El Corralet encontramos la señalización de las trincheras razón por la cual abandonamos la carretera por la que veníamos. La seguimos casi un kilómetro por un camino de tierra que desciende hacia el barranco de Cabes para nada más cruzado encontrarnos con el aparcamiento acondicionado para la visita a las trincheras. En él hay un panel con el esquema de los atrincheramientos. Seguimos 400 m más por el camino y ascendemos 100 m esta vez por senda hasta una zona buena para dejar las bicis ya muy cerca de las trincheras.

Estamos en una loma conocida como Pla del Soldat junto al cerro del Cabeç Bord que se erige a 240 m sobre el nivel del mar. Esta zona es una especie de isla de monte desgajada de la sierra Calderona, que en medio de los cultivos de cítricos es un verdadero refugio de fauna como ese gran búho real que oteaba desde su posadero, en la rama baja de un pino, o mama zorra 50 metros más abajo vigilando su cubil y a los que tuve la gran suerte de descubrir y fotografiar con el invento cámara digital+prismático.

27,8 km.

Volvemos sobre nuestros pasos cruzando de nuevo el barranco y tras desandar en total casi 600 m llegamos a una bifurcación donde hay una señal de dirección hacia los atrincheramientos de los que venimos. No seguimos subiendo por donde vinimos sino que continuamos en dirección sureste (que es la misma que lleva el barranco) hasta encontrarnos sobre una pequeña loma algunos chales de la urbanización Bonanza. Primeras casas a la vista y bifurcación redundante hacia la izquierda que no debemos seguir. Seguimos recto unos metros y pasamos entre dos casas. Ahora, salimos a otro camino que si tomamos hacia la izquierda. Descendemos y nueva bifurcación que seguimos recto a la izquierda pasando bajo una línea eléctrica de alta tensión. De nuevo cruzamos el barranco tras haber recorrido un kilómetro y 700 metros desde las trincheras. El camino sigue ahora al barranco pero en la siguiente bifurcación 500 m más allá, lo abandona dejándolo irse hacia la derecha. Subimos pues por la izquierda y 300 m más arriba nos desviamos a nuestra derecha por un camino que en 400 m dejará de ser de tierra para dar paso al asfalto y al siguiente cruce.

30,8 km.

De nuevo en el asfalto y llegados al cruce, viramos a nuestra izquierda y a 20 m, a la derecha, con lo que seguimos la dirección que llevábamos hacia el este. Seguimos bajando pues, y por el Camí Llometa del Poble llegamos al cruce con el Camí de Cabes Bord que tomamos hacia la derecha. Enseguida nos encontramos con el Camí de Llíria que ya tiene cierto tráfico. Seguimos a la izquierda hacia el este pasamos junto a una cruz de término, pasamos sobre la autopista A-7 y tras una bajada de dos kilómetros llegamos a Rafelbunyol.

33,8 km.

Llegamos a Rafelbunyol. Rafelbunyol es un municipio que cuenta con 5.015 habitantes. Se encuentra en la comarca de l’Horta Nord y a unos 32 metros sobre el nivel del mar. En esta localidad su economía varía entre el cultivo de cítricos y algunas hortalizas, y la industria.

Dentro de su núcleo urbano destacamos la iglesia parroquial de San Antonio Abad, obra del siglo XVIII, con campanario de tres cuerpos. La planta es de cruz latina y posee una bóveda de cañón. A los lados se abren cuatro capillas con bóvedas.

Atravesamos la población pasando junto a su ayuntamiento, tras lo cual giramos por la segunda a la izquierda, por el Carrer Major, pasamos entonces junto a la iglesia. Después giraremos a la derecha por el Carrer Trencat que en la siguiente bifurcación dejaremos por nuestra izquierda y unos metros más adelante nos encontraremos con la estación de Metrovalencia de Rafelbunyol.