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Ruta en bici con Metrovalencia: parque natural del Túria

El atractivo principal de la ruta que discurre por el Parque Natural del Túria lo constituyen las pinadas de Entrepins y la Vallesa, y el “balcón” natural sobre el río Túria, frente a las instalaciones de Aguas Potables de Valencia. Un paraje de singular belleza, poco conocido pese a su proximidad a Valencia

La ruta finaliza con un paseo por la ciudad de Paterna.

0 km.

Nuestro itinerario comienza en el apeadero de El Clot de la línea 1 de Metrovalencia, en el término municipal de Ribarroja. Subimos una pequeña pendiente por la calle “Pla de la Paella” hasta llegar a un cruce con una señal de stop. Giramos a la derecha.

0,3 km.

Carretera de Ribarroja a San Antonio de Benagéber. Seguimos a la izquierda y transcurridos 100 metros nos desviamos a la derecha. Hoy un mojón de sendero de pequeño recorrido con marcas blancas y amarillas.

Estamos ya dentro del límite del Parque Natural del Túria. Con una extensión de 4.673 hectáreas, fue declarado parque natural en abril de 2007, y es el pulmón verde de las poblaciones ribereñas. Pero sobre todo, es un refugio para una valiosa diversidad de animales y flora muy amenazada, al estar tan próxima a zonas urbanizadas.

0,7 km.

Dejamos este camino asfaltado y continuamos recto entre unas traviesas de ferrocarril colocadas de modo que impiden el tránsito de vehículos motorizados. Igualmente, han obstaculizado el camino con piedras que nos obligan a hacer un ejercicio de slalom. Aunque no suponen gran dificultad, recomendamos estar atentos.

1 km.

Pequeño campo de fútbol entre la pinada. 500 metros después, llegamos a un camino más ancho y pedregoso. Delante una alambrada y las vías del ferrocarril. Seguimos a la izquierda.

1,8 km.

Estación de Entrepins de la línea 1 del metro. La urbanización pertenece al término municipal de l´Eliana. Unos metros más adelante nos encontramos con unos postes disuasorios en medio del camino y una torre de tendido eléctrico. Seguimos recto por este camino con algunas piedras en el medio.

2,2 km.

Cruzamos el barranco Hondo. Este pequeño tramo por donde rodamos ha sufrido el castigo de un incendio

2,4 km.

Cruzamos un camino y seguimos recto hacia la señal de circuito de emergencias de incendios. A unos 600 metros aparece un camino secundario por la derecha, nosotros seguimos recto.

3,2 km.

Dejamos esta pista más ancha y nos desviamos a la derecha por un camino más estrecho. En algunos tramos volvemos a encontrar piedras sueltas en medio del camino que obstaculizan el paso a los vehículos a motor.

A unos 200 metros, y sin desviarnos de nuestra trayectoria, cruzaremos varias sendas.

3,7 km.

Giro a la derecha. Atención a las piedras sueltas de este pequeño descenso.

3,9 km.

Cruzamos la vía del tren por un paso a nivel con barreras. Llegamos a la urbanización de La Vallesa. Subimos entre los chalets y la frondosa pinada para rodear esta urbanización. A nuestra derecha vemos una torre de vigilancia contra incendios.

5 km.

Dejamos el asfalto para continuar recto por un camino de tierra entre un gran pino y una valla de bloques de cemento.

El paisaje pierde el encanto que tenía anteriormente y muestra una imagen más escarpada y árida, con menos vegetación, a causa del incendio que arrasó la zona. Gracias a la fuerza de regeneración de la naturaleza, la vegetación está rebrotando, especialmente los pimpollos.

6,5 km.

Cruce de caminos. Nuestra ruta va hacia la izquierda. Enfrente un sendero que nos lleva al “Mirador del Rey”, llamado popularmente así porque el rey Alfonso XIII contempló, desde aquí, las instalaciones de Aguas Potables de Valencia el día de su inauguración.

También podemos acceder, más fácilmente, siguiendo el camino de la derecha y a unos 100 metros, nos desviamos a la izquierda, hacia el mirador. De continuar recto, llegaríamos al poblado de la edad de bronce “Loma de Betxí”.

6,8 km.

Continuamos a la derecha pasando por debajo del tendido eléctrico. 200 metros más adelante atravesamos cultivos de algarrobos y almendros hasta llegar a un camino asfaltado que seguiremos hacia la izquierda. A la derecha está la casa azud de la Real Acequia de Moncada. Desde allí un guarda se encarga de abrir las compuertas cada quince días.

7,7 km.

Llegamos a las inmediaciones de la autovía A-7 y seguimos a la izquierda por el camino de servicio. Enfrente, al otro lado de esta autovía, se encuentra el edificio abandonado del Mas del Febo.

8,2 km.

Dejamos por un momento la vía de servicio y continuamos recto por un camino de tierra. A la izquierda, por una pista asfaltada, se llega a La Cañada y a la derecha, un puente que cruza la autovía. Un poco más adelante, cuando el firme deja de ser de tierra, acaba el límite del Parque.

8,8 km.

Seguimos recto hacia la vía de servicio, pegados a unas casas. La señal de circuito de emergencias de incendios nos sirve de indicador. A la derecha un camino que no tomaremos.

9,7 km.

Depósito de agua. Punto elevado con una panorámica del polígono industrial Fuente del Jarro de Paterna, al este y La Cañada, al norte.

10,1km.

Llegamos a la carretera de La Cañada y el polígono industrial “Fuente del Jarro”. Cruzamos al otro lado de la autovía, en dirección a Paterna. A unos 200 metros encontramos el carril bici, que atraviesa este polígono y que discurre paralelo a la vía del metro. Esta vía ciclista nos va a permitir rodar sin agobios y de manera segura durante unos dos kilómetros.

Un kilómetro más adelante, cruzaremos al otro lado de la vía por un paso inferior.

11,7 km.

Apeadero de Fuente del Jarro y un kilómetro después, el parque de Santa Rita. Cruzamos el lago artificial por un puente de madera, para dirigirnos al apeadero de Santa Rita que dejaremos a la derecha.

12,8 km.

Continuamos recto hacia el casco urbano de Paterna. A un kilómetro llegaremos al cruce con la carretera de Manises, donde hay una gasolinera. A la izquierda, podemos entrar al centro de la población. Recto, se llega a la estación.

Esta ciudad valenciana de l’Horta Nord cuenta con más 55.000 habitantes y se encuentra a 50 metros sobre el nivel del mar. Como hemos podido comprobar al pasar por el polígono industrial de “Fuente del Jarro”, es una ciudad que basa su economía principalmente en la industria, aunque también es importante la agricultura dedicada a los cítricos y las hortalizas. Además existe una interesante artesanía centrada en la cerámica y en la alfarería.

Paterna posee un interesante patrimonio cultural y arquitectónico. Destaca sobre todo la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol (siglo XIX). Fue restaurada en 1940, y muestra un edificio de estilo neoclásico. Posee una torre de dos cuerpos al lado derecho. El interior es de nave única con capillas laterales y con una bóveda de medio cañón. En la parte alta de la población se encuentra la iglesia parroquial de la Virgen de los Desamparados, de principios de los 70, mientras que en el ensanche de la villa está la iglesia parroquial de Santa Rita de Casia (1972). En el centro de la población podemos descubrir el Calvario, donde las estaciones se encuentran en una especie de plaza, en cuyo centro alberga una torre en forma de prisma y dos cuerpos, todo ello cubierto por un tejado a cuatro aguas. También destacar el monasterio de Santa Catalina de Siena, la capilla del colegio de los HH. de la Salle, de 1955 y la capilla del Cristo de la Fe en la Canyada, ya cerca de la estación de metro.

En el núcleo urbano se encuentra la estación de Campament de la línea 1 del metro (1928), de estilo modernista y planta rectangular, de la que se debe destacar la puerta de entrada a la sala de espera y el despacho de billetes. También posee una torre almenada. Situado dentro del casco urbano se encuentra el palacio de los Condes de Villa-Paterna. Constructivamente muestra una planta baja y dos pisos. La planta es rectangular y posee una puerta adintelada, cinco balcones en cada piso, dos relojes de sol en el segundo piso y una inscripción de su fecha de restauración (finales de los 70). Paterna también posee una torre medieval y cuevas (restauradas en 1972). Es de origen musulmán y se incorporó al cinturón defensivo de la ciudad de Valencia. La forma es cilíndrica, con almenas, y de mampostería. Para finalizar debemos nombrar también los chalets modernistas de la calle Maestro Juan Magal Benzo, números 16, (1892) y 18, y el de la calle Benito Pérez Galdós, número 29.

14,2 km.

Estación de Paterna de la línea 1, donde finaliza nuestro itinerario