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Ruta en bici con Metrovalencia: Ribera Alta del Júcar

La existencia de un puerto de montaña con una fuerte pendiente de bajada por una pista de tierra, confieren a esta ruta una cierta dificultad; nada que no pueda superar cualquier cicloturista con un poco de experiencia, pero mucho, quizás, para un principiante. El esfuerzo, sin embargo, valdrá la pena pues podréis contemplar la impresionante nueva presa de Tous y toda la parte superior de la ribera del Júcar, creada por el propio río. Un itinerario que invita al baño en el Júcar, sobre todo si en verano os coge el calor arriba del puerto del cerro del Palmeral.

0 km.

Nuestro itinerario comienza en la estación de Alberic de la línea 1 de Metrovalencia. En esta población de la Ribera Alta residen más de 10.000 personas, y su núcleo urbano se encuentra a unos 29 metros de altitud sobre el nivel del mar. La economía se basa principalmente en las industrias dedicadas al mueble o al tapizado y al vidrio. También importante es el sector servicios, mientras que la agricultura, se centra en el cultivo de cítricos y hortalizas (la mayor parte a tiempo parcial).

Si decidimos dar un paseo por su núcleo urbano, merece la pena acercarse a la Casa Consistorial. Éste es un edificio de noble aspecto, de planta rectangular, y construido con ladrillo y sillares, con tres plantas y balcones. Otro edificio interesante es la ermita de Santa Bárbara, situada en la cumbre de la Muntanyeta, hacia la derecha (en el km 0,2 de nuestro itinerario). Se trata de un edificio de considerable amplitud y esbeltez, que cuenta a un lado con la torre-campanario de planta cuadrada. El interior del santuario consta de cuatro naves perpendiculares, siendo todo en su conjunto de estilo neoclásico. La iglesia parroquial de San Lorenzo (1695-1701) es un edificio amplio de unas buenas proporciones. El campanario es una torre de planta cuadrada de principios de siglo construido en piedra y ladrillo rojizo. El interior de la iglesia se basa en una gran nave cubierta por una bóveda de cañón y capillas laterales, a ambos lados, cubiertas de bóveda de cañón transversales al eje de la nave. También destaca el palacio señorial de la plaza del Maestro Magenti, con tres plantas con tejado a doble vertiente y escudo señorial que todavía se conserva sobre la puerta.

Al bajar del tren cruzaremos al otro lado de las vías para salir de Alberic hacia el oeste por la carretera que va a Tous. A 200 metros del casco urbano a nuestra derecha veremos la Muntanyeta cubierta de pinar con la ermita de Santa bárbara. Salvaremos la autovía 430 haciéndonos valer de un puente. Primero nos encontramos con una rotonda, en la cual se nos indica la dirección hacia Tous. Una vez en el puente, disfrutamos de una primera atalaya para poder observar por primera vez, y a grandes rasgos, como se nos muestra el paisaje comarcal y las montañas de Tous.

1 km.

Tras bajar el puente nos encontramos con una rotonda junto a un polígono industrial y por nuestra derecha veremos indicado el camí Guix-Casa Badia-Missana por donde deberemos seguir. A unos 700 metros, junto a una torre de alta tensión y con los cipreses del cementerio al otro lado de la autovía como puntos de referencia, veremos un camino a la izquierda que seguiremos entre naranjos y caquis.

3,3 km.

Cruzamos la Acequia Real del Júcar, desde donde podemos observar perfectamente el canal de la misma. Unos 400 metros después, llegamos a un cruce de caminos donde se encuentra la casa de Badia. Nuestro recorrido continúa en línea recta por el camino del Vedat, vía que nos dirige hacia un grupo de chales que encontraremos tras cruzar un barranco en lo alto de una pequeña loma con vegetación natural y cultivada de cítricos: el cerro Missana de 94 metros de altitud.

5,1 km.

Tras cruzar la urbanización del Vedat, en el término municipal de Alberic, el camino pierde el poco firme asfaltado que tenía y se hace totalmente de tierra. Entramos en una parte del término municipal de Alzira. Que no os sorprenda: en estas sierras, como en otras partes, hay islas de términos municipales que se encuentran segregadas de la parte del término municipal principal (de igual manera que el rincón de Ademuz se encuentra apartado de la provincia de Valencia).Bajamos y en pocos metros nos desviamos por nuestra derecha ascendiendo un poco. Obviamos el desvío a la izquierda y acabamos junto a una balsa de riego entre naranjales y el cero Missana, la balsa de Reva. Junto a ella un caminito asfaltado :el camí de la bassa de Reva. Lo cogemos hacia la izquierda en ligera bajada y luego por una recta sobre una pequeña llanura veremos de frente las cúpulas rojas y las palmeras del Mas del Pou.

6,5 km.

Llegados al Mas del Pou y junto a la sombra de una gran casuarina y el agua de una acequia podremos parar a disfrutar del entorno. Tras ello seguiremos por nuestra carreterilla pasando junto a unas naves y dejando a la derecha otra carreterilla asfaltada. Nuestro itinerario continua hacia delante, hacia el oeste y luego girando hacia el noroeste.

7,4 km.

Encontramos una carretera que cruza nuestro actual camino, es el camí indicado como del padre José. Lo seguimos por nuestra izquierda y en seguida nos encontraremos con la población de Tous.

8,3 km.

Entramos en el nuevo pueblo de Tous que fue trasladado a su emplazamiento actual al construirse el embalse del mismo nombre. Hoy viven aquí unas 1.240 personas. Su núcleo urbano se sitúa a 95 m de altitud sobre el nivel del mar. Éste municipio de la comarca de la Ribera Alta se dedica principalmente al cultivo de la naranja, de los olivos, del algarrobo y de frutales, aunque casi todo el trabajo agrícola se realiza a tiempo parcial, ya que la mayor parte trabaja en la industria y en el sector servicios en diferentes pueblos de la comarca.El mejor patrimonio arquitectónico del pueblo de Tous, se encuentra actualmente en el fondo del embalse. La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, de construcción moderna, apenas tiene ningún interés artístico.

Salimos de Tous por la carretera que va al pantano en dirección noroeste.

9,2 km.

Saliendo de Tous comenzamos la ascensión bordeando la sierra del Realengo, que tiene su máxima cota en los 336 metros del cerro Palmeral. A medida que ascendemos iremos disfrutando de amplias y gratificantes panorámicas de la Ribera, hecho este que compensará con creces la dura subida por la que venimos pedaleando.

13,8 km.

Poco después de tomar una curva que nos muestra una larga recta en terreno casi llano, nos encontramos con otra curva a la derecha. Desde ella deberemos girar por el camino de nuestra izquierda. Este camino de tierra nos conducirá subiendo durante casi un kilómetro cerca de la cima del Palmeral donde veremos una caseta de vigilancia contra incendios. Poco después, continuamos por la cresta de la sierra entre monte bajo. Ello nos permitirá obtener unas vistas panorámicas excepcionales sobre la Ribera y la Canal de Navarrés. Se trata de un tramo apartado de las rutas más habituales, carente de árboles, lo que nos permite, junto a los más de 300 metros de altitud en que nos encontramos, que se nos hayan abierto los horizontes de manera mágica.

17,1 km.

Comenzamos a descender por lo que se conoce como la Loma Larga y llegamos a una bifurcación donde veréis una balsa de agua para dar de beber a la caza. Tenéis que seguir por la derecha. Vamos a pasar desde una altitud de 289 m (donde nos encontramos ahora) hasta unos 70 m, la que presenta una carretera ya cercana a Sumacàrcer. Se trata, por tanto, de un desnivel de 219 m. En algunos lugares las piedras dificultan mucho el descenso, así que, si no tenéis mucha habilidad y no queréis tener ningún percance, es mejor que os bajéis de la bici y descendáis a pie. Ello no impide la reconfortante observación del paisaje conformado alrededor del río Júcar, momentos después de dejar atrás la zona de montaña.

19,8 km.

Al final del descenso, nos encontramos con la carretera VH-3054. Si la tomamos a nuestra derecha, podremos acercarnos a los pies de la nueva presa de Tous. Esta se derrumbó en el año 1982, provocando las mayores inundaciones que jamás había sufrido la comarca de la Ribera. Hoy se ha reconstruido con una tecnología diferente y se ha aumentado su capacidad. Desde la misma presa, parte la toma de agua que transporta el canal Júcar–Túria hasta las plantas potabilizadoras de Picassent y Manises. El lugar donde se localiza la pared de la presa de Tous es cautivador. Las paredes de la montaña excavadas por las aguas del Júcar, se cierran sobre él configurando un valle o cañón estrecho, que nos empequeñece, especialmente cuando aparece delante de nosotros la imponente mole de cemento de la pared del pantano. Un rincón de fuertes emociones, decorado por los barrancos adyacentes que aquí desembocan, como los de la Mañana, del Malet y del Aliagar.

Después del trayecto (opcional) de ida y vuelta hasta la pared de la presa, nuestra ruta continúa en dirección a Antella. A medida que vamos descendiendo, observamos mejor el emplazamiento de Sumacàrcer, a la otra orilla del río Júcar.

24,8 km.

Estamos ya a las puertas de Antella, en la comarca de la Ribera Alta. Viven en Antella unas 1.600 personas. Su núcleo urbano se encuentra a una altitud de 55 metros sobre el nivel del mar, a pesar de encontrarse a decenas de kilómetros del mismo. Ello no hace si no confirmar que la Ribera es un gran llano de inundación conformado por el arrastre de materiales del Júcar durante siglos.

Antella centra su economía en el cultivo de los cítricos y en el trabajo en la industria y el sector servicios.

Quizá el mayor patrimonio cultural y histórico de Antella sea su “assut”. A su alrededor, para regular las aguas de la Acequia Real del Júcar, descubriremos la casa de las Compuertas (obra del siglo XVIII). Se trata de un pequeño edificio de planta rectangular con tres arcos cegados en las fachadas laterales. Esta construcción sirve de alojamiento a la junta de la Acequia Real para sus reuniones. Respecto a la acequia, es importante remarcar que riega unas 24.500 h. Su construcción fue iniciada gracias al empeño del rey Jaume I, con la idea de hacerla llegar hasta Almussafes. El rey Martí I l’Humà decidió prolongarla hasta el barranco de Catarroja (que es el trazado actual), pero este hecho no se produjo hasta bien avanzado el siglo XVIII. La Acequia Real toma sus aguas del azud de Antella, y después de cruzar y dar servicio de riego a gran cantidad de pueblos de la Ribera Alta y l’Horta Sud, muere en el barranco de Albal y, a través de él, desagua en l’Albufera.

Junto a la población, en una pequeña elevación, se encuentra la ermita del Cristo de la Agonía (1695). Es de modestas proporciones, con poco interés artístico y arquitectónico. El interior tiene una sola nave con bóveda de cañón y dos altares laterales. Otro edificio interesante es la iglesia parroquial de la Purísima (1704), con fachada barroca “aplastada”. El campanario, a un lado, es de planta cuadrada y de cuatro cuerpos, construido en ladrillo. El interior es de estilo barroco, con una sola nave con bóveda de cañón. Posee capillas laterales. En la plaza principal de Antella encontramos la torre señorial de planta cuadrada, de fábrica de ladrillo y mampostería. Ha sido datada de tiempos anteriores a la Reconquista, y, desafortunadamente, se conserva en un estado lamentable.

Nuestro itinerario continúa a la salida de la población desde una rotonda (km 26) donde veremos delante, a la derecha, el camí del Racó que está asfaltado y nos aleja del tráfico que es muy denso en verano, pues viene gente de muchas partes de la comarca a bañarse al azud.

26,5 km.

Cruzamos el canal por el primer puente que nos encontremos (atención pues está tapado por los naranjos y nos lo podemos pasar en un momento en que vamos de bajada) para continuar por el camino de servicio del otro lado. Este otro camino está también asfaltado hasta que se hace de tierra (27. 4 km) y llegamos a la carretera asfaltada VV-3028 a la entrada de Gavarda. En este antiguo emplazamiento del núcleo urbano, que más bien parece un pueblo fantasma, se encuentra la iglesia parroquial de San Antonio Abad (1735). Se trata de un edificio muy modesto y de escasas proporciones, que presenta la particularidad de tener una pequeña torre cuadrada sobre la fachada. El interior es de una única nave cubierta con una bóveda de cañón.

29,2 km.

Cruzamos el pueblo viejo de Gavarda para dirigirnos, siguiendo el río Júcar (atención a las agradecidas panorámicas sobre el mismo río), hasta llegar a un cruce gobernado por semáforos. Nuestra ruta continúa hacia la derecha, por el puente que cruza el río, pero hacia la izquierda podremos llegar al nuevo poblado de Gavarda. Allí viven actualmente unas 1.300 personas. El municipio basa su economía principalmente en la agricultura, aunque son muchas las personas que trabajan en la industria y los servicios de los pueblos cercanos mayores.

29,9 km.

Cruzamos el puente, que nos vuelve a ofrecer unas magníficas vistas del río Júcar y su vegetación típica de ribera, para después coger una curva hacia la izquierda. Tras ésta, giraremos por un camino asfaltado hacia la derecha (km 30.2). Entrados en el camino giraremos 180 grados para pasar por debajo de la carretera que nos cruzó el río. El camino muy bien asfaltado transcurre zigzagueando entre naranjos y al acercarse a las orillas del Júcar que discurre hundido en la planicie, de repente se acaba (km 31.3). Debemos seguir por la senda que entre los naranjos y los ribazos que hacen de orilla del Júcar veremos delante de nosotros. Son poco más de un centenar de metros y desde aquí podréis ver el discurrir del río. Luego de nuevo entramos en un camino asfaltado pero en peor estado que nos acercará al antiguo emplazamiento de Beneixida. Allí advertiremos que sólo queda la iglesia parroquial de la Asunción que cuenta con una portada adintelada y una torre campanario de ladrillo. El interior es amplio, despejado, con una planta de cruz latina cubierta con bóveda de cañón.

32,1 km.

Desde la iglesia del antiguo Beneixida y hacia nuestra izquierda salen tres caminos asfaltados. El de la Falquia a la derecha, el del Cementerí recto y el de la Barca a la izquierda y que es el que tenemos que seguir. Enseguida desvío a la izquierda que no tomaremos y pasaremos junto a torre de alta tensión. En la siguiente bifurcación seguiremos por la izquierda por el camí de l’Irla que desemboca, ya junto a la autovía, en otro de tierra que nos pasará por debajo de este muro de asfalto.

33,3 km.

Ya al otro lado de la autovía, iremos por el camino de tierra a nuestra derecha hacia el sur y en la primera bifurcación que encontremos la seguiremos por nuestra izquierda en dirección este. Ahora entre naranjos lejos de la carretera que une Carcer con Castelló de la Ribera pero paralelos a ella rodaremos sobre asfalto nada más atravesar una acequia. El itinerario no tiene perdida no hay más que obviar todos los cruces hasta que nos encontremos con uno también asfaltado. Lo cruzamos y seguimos por nuestro camino ahora de tierra y 100 metros más allá junto a una casa decorada con bicis giraremos por asfalto a la derecha y saldremos a una gasolinera junto a la carretera y el puente que nos permitirá cruzar el río Albaida (generalmente seco) y entrar en Villanueva de Castellón.

26,7 km.

Llegamos a Villanueva de Castellón. Éste es un pueblo de 7.000 habitantes dedicado principalmente al cultivo de naranjas y otros productos de la huerta. Su núcleo urbano se encuentra situado a unos 30 metros sobre el nivel del mar.

Estamos sin duda en el municipio de la comarca donde más se utiliza la bicicleta como medio de transporte urbano. A medida que recorramos el pueblo buscando la estación de metrovalencia veremos a madres, niños, personas mayores y jóvenes moverse en bici por las calles del pueblo lo cual alegrará si cabe nuestro final de itinerario.

De su patrimonio monumental destaca en primer lugar, el asilo de Santo Domingo (s. XIX). Se trata de un amplio edificio con tres naves y capilla, envuelto en un estilo neogótico. Destaca la alternancia de ladrillos rojos y blancos en la fachada. También merece nuestra atención la iglesia parroquial de la Asunción (s. XIV). Fue renovada en el s. XVII y reconstruida en el XVIII. La fachada es del llamado barroco “aplastado”. Posee campanario de base cuadrada construido con piedra de sillería. El interior de la iglesia consta de tres partes: la nave principal, la capilla de la Comunión y la capilla de la Inmaculada. Todas forman recintos independientes aunque se encuentran comunicadas entre si. La nave principal posee una bóveda gótica de crucería.

37,9 km.

Llegamos a la estación de Villanueva de Castellón de la línea 1 de Metrovalencia.